Antes de volver, pasé 3 días por New Zealand y me dejó una sensación especial…
Me ponía a pensar en TODO lo que hice en este tiempo… el año nuevo del otro lado del mundo, el viaje por Asia, los trabajos de profe de salsa y de español, laburos de extra, en el hotel, de moza en el restaurant de Bangladesh, haciendo pochoclo en el teatro donde estaban dando el musical de Mamma Mia!... los lugares que recorrí en Nueva Zelanda, los de Australia… todas las personas que conocí… los amigos que volví a ver en un ámbito totalmente diferente… todas las alegrías y las tristezas… todas las cosas buenas y las no tanto…
Estaba todo decorado para Navidad, exactamente igual que cuando llegué a Auckland por primera vez y el sentimiento era… “¿habré soñado todo?” pero las fotos están, los recuerdos también… está este blog donde pude dejar plasmadas tantas anécdotas… algunas que cuando vuelvo a leer me parece increíble haber sido yo la protagonista de ellas!!!
Me vuelvo contenta por todo lo vivido, pero más contenta por volver!!!
Que lindo reencontrarme con mis seres queridos!!! Con mis cosas… mi casa… mi ciudad…
Ahora tengo que readaptarme a las ¿viejas? costumbres, cosa que también me llevó su tiempo acostumbrarme allá, como por ejemplo:
- Saludarse: allá la gente te extiende la mano… acá no importa que sea la primera vez que te ves, siempre va un beso. Debo confesar que en los primeros días de vuelta, me chocaba un poco que quisieran besarme tanto!!! Jajaja
- La comida: bueno, a esto no me cuesta acostumbrarme, sino todo lo contrario!!! Como extrañé nuestra comida!!! Quizás algunas cosas se consiguen, pero todo tiene otro sabor… (no hace falta aclarar que acá todo es más rico…)
- Los abrazos: allá la gente es tan fría que gracias si te dan la mano… y qué lindo es abrazarse!!!
- Caminar en la calle: se ve que es algo inconsciente, pero todos caminamos en el mismo sentido que el tránsito. Como allá se maneja del otro lado, cuando llegué me llevaba a todos puestos… Lo mismo me pasó cuando volví que seguía caminando del lado de allá!!!
A veces uno idealiza otros lugares que “parecen” mejores. Tendremos nuestros problemas, pero acá me siento en casa. La calidad de vida no solo pasa por tener o no inseguridad, hay muchos otros factores.
En resumidas cuentas… estoy feliz de estar de vuelta en mi país que tanto quiero!!!
Quiero agradecerles a todos ustedes, que estuvieron ahí, compartiendo cada una de mis experiencias… con algún comentario o no… algún mail o no… o simplemente no… ehhh quiero decir, leyendo y disfrutando conmigo…
¡GRACIAS!
Besos grandes.
Adri