viernes, 16 de octubre de 2009

Recorriendo New Zealand II

Teníamos reservado un auto para dos días después de devolver la van en Chch, en una agencia que tienen un sistema de reubicación de autos. Ellos necesitan el auto en otro lugar, por lo que no te cobran el alquiler, solo pagás el combustible.

Aprovechamos esos 2 días para conocer la playa de Sumner y recorrer el jardín botánico otra vez, solo que ahora un poco más en flor…

Teníamos que retirar el auto del aeropuerto y por suerte se nos ocurrió llamar para ver si podía retirarse en el centro… la mujer me dijo que la reserva que fue hecha el día 20/9 era para el 02/9… lógico… la reserva fue hecha por un kiwi!!! Jajaja lo gracioso es que este kiwi hablaba portugués porque la esposa era brasilera y terminó casi amigo de Bruno… jejeje

De todos modos tenían autos disponibles, por lo que no tuvimos inconveniente. El auto tenía olor a nuevo… un Toyota Camry rojo… totalmente automático!!! Tenía hasta un botón para setear la velocidad deseada y no apretar más el acelerador!!!

Salimos rumbo al extremo norte de la isla sur. Paramos en Kaikoura. Como ya veníamos ajustados de presupuesto, decidimos dormir en el auto… tiramos lo asientos para atrás y dormí como una reina!!! Pero Bruno, pobre, no pegó un ojo… Encima a la mañana salió a estirarse un poco y resultó ser que habíamos estacionado frente a una colmena y tenía varias abejas sobre la cabeza!!!

Seguimos viaje hasta Blenheim, donde paseamos un poco, comimos y continuamos hasta el destino final Picton. Cuando entregué el auto le pregunté de cuándo era… me dijo que solo tenía 401 km, de los cuales nosotros hicimos 360… un lujo! (y más después de la “bendita” van).
En Picton nos tomamos el Ferry para cruzar a la isla norte… se movió bastante, pero llegamos y bien.

Al fin llegamos a la capital del país, Wellington!
Dos palabras para definir Wellington: viento y lluvia!!! La ciudad es muy linda, pero siendo la segunda ciudad más ventosa del mundo... se pueden imaginar lo que es... realmente insoportable!!! ni ganas de salir.

Ahí recorrimos el museo Te Papa, el centro y cuando tuvimos un poco de sol, subimos en el Cable Car y bajamos recorriendo el jardín Botánico.

Camino a Auckland nos encontramos con un monton de nieve!!! Creo que más que en la isla sur!!!

Un par de días en Auckland... Bruno se fue a Brasil y yo... después de 16 horas en el aeropuerto... me fui a Australia!!!

Como nada pasa en NZ están contando
los dias para el mundial de rugby de 2011!!!



Christchurch


Christchurch


Christchurch

Christchurch


Christchurch


el autito



Picton


Wellington


Wellington


Parlamento - Wellington

Wellington


Camino a Auckland


Camino a Auckland



Besos grandes.
Adri

jueves, 15 de octubre de 2009

Recorriendo New Zealand I

Para recorrer la isla sur, pensamos que lo mejor sería una van (camioneta tipo traffic que en la parte de atrás tiene dos hornallas, un grill, una pequeña pileta y unos asientos con mesa que se hacen cama). Si tienen la “suerte” de recorrer Nueva Zelandia van a encontrar montones de vans de todo tipo, formas y colores… Por lo que “supuestamente” creímos que sería la mejor opción para salir a pasear…

El primer día atravesamos toda la isla de este a oeste, pasando por Arthur’s Pass, que debe ser muy bonito cuando no está nublado… Pasamos por Hokitika, famoso por la piedra verde (“greenstone”), después por Okarito para sacar unas fotos en la playa y llegamos a Fox Glacier donde dormimos en un camping especial para vans. Hay baños con ducha como en cualquier camping y en cada parcela tienen una manguera con agua y un cable para suministrar electricidad. Al día siguiente, nos despertamos con un terrible dolor de espalda… el “colchón”, que eran los almohadones de los asientos, era súper finito!!! además nos pusimos a sacar cuentas y resultó ser que había consumido muchísimo combustible! O sea… parecía que recorrer en van no era tan rentable…

Fuimos a ver el glaciar de Fox Glacier, después el de Franz Josef Glacier y paramos en un camping a orillas del lago Horua. La espalda cada vez peor… y encima nos morimos de frío!!! Sacamos cuentas de nuevo… se nos estaba yendo el presupuesto de las manos, así que la siguiente noche dormiríamos en la calle…

Pasamos por Wanaka, Arrowtown y llegamos a Queenstown. Allí fuimos al jardín botánico. Muy lindo, pero había algo que me llamó la atención: una especie de jaula hecha con cadenas… pensé que tal vez era alguna trampa para aves… y estaba lleno de esos “cosos”, todos numerados… saben que era? Como un campo de golf pero para frisbee!!! En esas “jaulas de cadenas” tienen que embocar el frisbee!!! Y es re famoso por ahí! Ves a todo el mundo jugando!!! Muy gracioso…
Tal como les comenté antes, buscamos un lugar en la calle y dormimos ahí. A la mañana siguiente fuimos temprano para el jardín botánico y apareció un tipo que nos golpeó la ventana diciendo que no podíamos acampar ahí. Le explicamos que recién habíamos llegado y no hubo problema… Pero el tema era, alquilar una van para tratar de economizar un poco los gastos, pero no podés estacionar en cualquier lado, tiene que ser en camping!

Lo peor de todo de esa mañana fue que me desperté con tortícolis!!! Llorando de la bronca!!! La solución: fuimos al ejército de salvación (Salvation Army) y compramos un colchón por unos pocos dólares… y realmente nos salvation!!! Al mediodía fuimos a la famosa montaña donde se sube por telesférico, pero como somos re heavies re jodidos, la subimos caminando!!! Jajaja tardamos 1 hora y 15 minutos… valió la pena. El paisaje desde ahí es precioso! La bajada fue en 35 minutos.

De ahí nos fuimos a un camping, nos bañamos y nos fuimos… y si… el sudaca en algún punto tiene que aparecer… jajajaja nos fuimos camino a Milford Sound. Durante el viaje llamamos para reservar lugar en el primer barco de excursión, a las 9:30. El camino era todo entre montañas. Llegamos de noche… y para nuestra sorpresa: no había absolutamente nada más que la terminal de ferry!!! Ibamos por la ruta 94 y un poquito antes de llegar al puerto, un cartel que dice “94 ends”. Y nada más! No habían hoteles, mercados, nada! Ni una estación de servicio… ni un cartel que te avise que la última está 120 km antes de llegar… o sea, si no tenés para hacer 240 km… te quedás en plena montaña!!!

Bueno, mucha opción no teníamos, así que dormimos ahí (pero con colchón, je). Al día siguiente, nos despertamos con tiempo para desayunar antes de la excursión y cuando llegamos, otra sorpresa: eran las 10:30 porque esa noche habían cambiado al horario de verano… y nadie, especialmente las personas que trabajan con turismo, nos dijo nada!!! En fin… tuvimos que esperar ahí una hora hasta la salida del siguiente… pero la peor parte es que además del frío, estaba lleno de unas mosquitas que ni las sentías pero cuando te picaban no saben cómo dolía!!! El paseo fue muy lindo. Vas en barco hasta el mar de Tasmania y volvés.

Seguimos viaje… volvimos a atravesar la isla hasta llegar a la costa este, en Dunedin, donde dormimos. A la mañana siguiente recorrimos la península de Otago, famosa por los albatros y pingüinos de ojos amarillos, peeeeroooo… había que pagar para entrar con un guía y tal vez, con viento a favor, quizás podíamos llegar a ver alguno… no, gracias! Seguimos viaje y paramos en Moeraki. A la mañana fuimos a ver las “famosas” Moeraki Boulders, que son unas rocas esféricas que se encuentran a la orilla del mar. En la entrada a la playa nos encontramos con una cajita que decía “Donations $2” naaaaaa, yo no voy a pagar para ir a la playa… me están cargando??? Seguimos de largo… Lo gracioso es que los kiwis veían eso y cada uno se detenía y ponía la monedita adentro… sin palabras…

Continuamos hasta Oamaru, famoso por los pingüinos azules… pero otra vez… había que ir con guía que encima no garantizaba que fueras a ver alguno… a ver… si pago, quiero ver millones, quiero ver el documental de la National Geographic en vivo y en directo!!! Chau… seguimos…
Paramos en Timaru a recorrer el jardín botánico y un parque enorme que tiene un anfiteatro, juegos, un jardín de rosas y hasta una semiesfera con aves dentro! Muy lindo. En el camino encontramos un camping barato y paramos ahí. Al día siguiente, la mujer que lo cuidaba nos dijo “hubo un tsunami en Samoa, no manejen por la costa! Cuidado!” exagerada???? Naaaa les parece… igual se pueden quedar tranquilos… en Nueva Zelandia NUNCA pasa nada…

Ese día volvimos a Chch donde finalmente devolvimos la van… haciendo cuentas, hubiera resultado mejor alquilar un auto y dormir en hostels (más calentitos y cómodos). Pero bueno, igual fue una linda experiencia.

Vean las fotos.

Kiwis Crossing

Fox Glacier

Franz Josef Glacier


Puzzling World - Wanaka


Wanaka


Nuestra "querida" van


Arrowtown

Queenstown



Milford Sound


En Milford, calentando agua para
el mate en la terminal de ferry


Saliendo de Milford Sound


Peninsula de Otago

Dunedin


Baldwin St. - Dunedin


Moeraki Boulders

Oamaru


Penguins Crossing




Besos grandes.

Adri

miércoles, 14 de octubre de 2009

Ultima semana en Christchurch

Durante la última semana en Chch, trabaje varios días en Mamma Mia! y en algunos eventos empresariales en el centro de convenciones. Ahí el trabajo era un poco más pesado porque había que cargar carros con platos, tazas, etc... correr para preparar los salones para cada break de las conferencias... Pero por lo menos, el almuerzo que nos daban era el mismo que preparaban para el catering!!!! La verdad es que estuvo entretenido…

El broche de oro fue que en la última función de Mamma Mia! a los últimos que quedábamos terminando de limpiar y ordenar después del intervalo, nos dijeron “si se cambian rápido pueden ver el final del show”. Se podrán imaginar que me fui volando a cambiarme y pude ver los últimos 15 minutos!!! Y después además nos convidaron con bebidas. No me puedo quejar…
Por otro lado, casi me peleo con los Bangladeshesh, pero por suerte terminaron pagando todo lo que me debían…

Lo insólito sucedió el último día en Chch… en lugar de estar preparando todo para irnos… nos la pasamos yendo al médico. Paso a contarles lo que me pasó, pero por favor traten de contener la risa hasta el final. Gracias!

Ese día a la mañana me desperté con un dolor en la garganta un tanto particular. Recordé que la noche anterior, como no teníamos muchas ganas de comer, preparamos unos panes con jamón, queso y orégano al horno… que sucedió? El orégano se secó y un %$@#!!! palito del mismo se me clavó en la garganta. Ojo! Les dije que contuvieran la risa hasta el final! Así es, textualmente como leen… Llamé a mi asistencia médica y les dije “tengo un palito de orégano clavado en la garganta”, exactamente igual que ustedes ahora, la señorita contuvo su risa y me dijo que me llamarían para indicarme a dónde debía ir.

Me mandaron a una clínica privada donde me atendió una médica alemana totalmente incompetente!!! La medicina en Nueva Zelandia es de terror! Les puedo asegurar que en Argentina es mucho mejor! La mina me dijo que no lo podía ver (yo me lo veía en el espejo del baño) me dice, “a ver, mostrame dónde está”, y yo tenía que hacer malabares para tratar de mostrarle mirando en un espejo diminuto, mientras me aguantaba el dolor… Me terminó diciendo que no tenía el instrumental necesario para verlo, que tenía que ir al hospital donde tenían un aparato que consistía en una serie de espejos y que con eso irían a conseguir verlo. Salimos de ahí y en el ascensor, con la poca luz que había, Bruno podía verlo… La cuestión es que volvieron a llamarme para decirme que podía ir al hospital. Y fuimos… Demoraron una hora en atenderme. Apenas abrí la boca, la médica ya lo vio, me puso un poco de anestesia y con una pinza lo sacó. Medía alrededor de 1 cm, pero sólo se podía ver el 20%!!! O sea… el otro 80% estaba clavado en la garganta…

Bueno, ya está, ya se pueden reir… especialmente vos primo, que cuando te pasó lo mismo yo lloraba de la risa… dale… me lo merezco!!!! Jajajajaja

Fotos de eso por suerte no tengo… solo les puedo mostrar el uniforme que usaba para los catering de empresas.


Besos
Adri