miércoles, 14 de octubre de 2009

Ultima semana en Christchurch

Durante la última semana en Chch, trabaje varios días en Mamma Mia! y en algunos eventos empresariales en el centro de convenciones. Ahí el trabajo era un poco más pesado porque había que cargar carros con platos, tazas, etc... correr para preparar los salones para cada break de las conferencias... Pero por lo menos, el almuerzo que nos daban era el mismo que preparaban para el catering!!!! La verdad es que estuvo entretenido…

El broche de oro fue que en la última función de Mamma Mia! a los últimos que quedábamos terminando de limpiar y ordenar después del intervalo, nos dijeron “si se cambian rápido pueden ver el final del show”. Se podrán imaginar que me fui volando a cambiarme y pude ver los últimos 15 minutos!!! Y después además nos convidaron con bebidas. No me puedo quejar…
Por otro lado, casi me peleo con los Bangladeshesh, pero por suerte terminaron pagando todo lo que me debían…

Lo insólito sucedió el último día en Chch… en lugar de estar preparando todo para irnos… nos la pasamos yendo al médico. Paso a contarles lo que me pasó, pero por favor traten de contener la risa hasta el final. Gracias!

Ese día a la mañana me desperté con un dolor en la garganta un tanto particular. Recordé que la noche anterior, como no teníamos muchas ganas de comer, preparamos unos panes con jamón, queso y orégano al horno… que sucedió? El orégano se secó y un %$@#!!! palito del mismo se me clavó en la garganta. Ojo! Les dije que contuvieran la risa hasta el final! Así es, textualmente como leen… Llamé a mi asistencia médica y les dije “tengo un palito de orégano clavado en la garganta”, exactamente igual que ustedes ahora, la señorita contuvo su risa y me dijo que me llamarían para indicarme a dónde debía ir.

Me mandaron a una clínica privada donde me atendió una médica alemana totalmente incompetente!!! La medicina en Nueva Zelandia es de terror! Les puedo asegurar que en Argentina es mucho mejor! La mina me dijo que no lo podía ver (yo me lo veía en el espejo del baño) me dice, “a ver, mostrame dónde está”, y yo tenía que hacer malabares para tratar de mostrarle mirando en un espejo diminuto, mientras me aguantaba el dolor… Me terminó diciendo que no tenía el instrumental necesario para verlo, que tenía que ir al hospital donde tenían un aparato que consistía en una serie de espejos y que con eso irían a conseguir verlo. Salimos de ahí y en el ascensor, con la poca luz que había, Bruno podía verlo… La cuestión es que volvieron a llamarme para decirme que podía ir al hospital. Y fuimos… Demoraron una hora en atenderme. Apenas abrí la boca, la médica ya lo vio, me puso un poco de anestesia y con una pinza lo sacó. Medía alrededor de 1 cm, pero sólo se podía ver el 20%!!! O sea… el otro 80% estaba clavado en la garganta…

Bueno, ya está, ya se pueden reir… especialmente vos primo, que cuando te pasó lo mismo yo lloraba de la risa… dale… me lo merezco!!!! Jajajajaja

Fotos de eso por suerte no tengo… solo les puedo mostrar el uniforme que usaba para los catering de empresas.


Besos
Adri

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola zamigaaa! Ya sos una Aussie!! en Melbourne... ayyy q lindoooo! Y no nos contás nada de tu viaje por el sur de la isla? O es que estás a las corridas? Te mando un beso enorme. Me alegro que hayas recuperado tu palito de orégano... Un beso enormeeeee
Eve

nosotras dijo...

Hacete un colgante de recuerdo!

TE quiero amiga,
BEsos
K

Chonso dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajajajajajajajajajajaja.....ahi te mando mi risa tal cual me salió al leer! Un palito de orégano...ESPECTACULAR! No podía faltar una historia asi en este novelón que te venís pegando! Qué ganas de estar ahi! El otro dia le contaba a César cuando fuimos al hospital de Brasil porque te intoxicaste con las hamburguesas, te acordas? Y si, en esos momentos uno recuerda con amor a la Argentina a pesar de todas las cosas..cómo te extraño piba! Espero que andes muy pero muy bien! Besotes y apenas puedas contate algo más y avisá a qué hora te conectás, si podés, a MSN asi hablamos. Bye!